Los inyectores son el corazón del motor diésel: dosifican el combustible que entra a cada cilindro. Cuando fallan, el motor pierde potencia, gasta más y puede dañarse. Estas son las señales más comunes.
El humo negro suele indicar exceso de combustible por un inyector que gotea o no atomiza bien. El humo blanco puede indicar combustible que no se quema completo.
Si la unidad batalla en subidas o con carga, uno o más inyectores pueden no estar entregando el combustible correcto.
Un inyector descalibrado desperdicia combustible. En flotillas, esto se nota en el costo por kilómetro.
Puede deberse a inyectores con fuga de retorno o a falta de presión en el sistema.
Un cilindro que recibe más o menos combustible que los demás hace que el motor vibre o golpetee, sobre todo en ralentí.
La luz de check engine o el testigo de espiral pueden encenderse por fallas en el sistema de inyección.
No esperes a que la falla crezca: un inyector dañado puede afectar pistones y otros componentes del motor. En García Hermanos diagnosticamos tus inyectores en bancos Bosch y te damos cotización sin costo.
Atendemos flotillas, tractocamiones, vans y camionetas y maquinaria.
Llámanos al (81) 2150 4400 o visítanos en Av. del Mar #200, Industrial Viga, Guadalupe, N.L., C.P. 67114. Lunes a viernes de 9:00 a 18:00 y sábado de 9:00 a 14:00. La cotización es sin costo.